He querido hacerle ver a un amigo que es muy complicado que las cosas cambien cuando sentimos que tocan fondo. Tal vez, yo pueda estar equivocada ( es lo que más desearía) pero ya no estoy demasiado segura de eso.
Este amigo hace meses sufrió la crisis de los 40. Cada uno la sufre cuando puede y cuando quiere, eso está claro.
Después de un cambio drástico de trabajo decubrió que el mundo era muy diferente al que él estaba acostumbrado a vivir. En este trabajo nuestro, en el que cada año conocemos a decenas de personas diferentes de una manera más o menos intensa es difícil, a veces, mantener las formas. Por sus propias circunstancias pasó un año fuera de casa y allí en la soledad de su destierro laboral descubrió que llevaba dentro una persona a la que desconocía, así que junto al mar( que nos despierta el alma) se planteó si su vida, su chica era lo que él deseaba a esas alturas. Empezó su crisis.
Ella lo ponía a prueba a menudo e intentaba modificarlo( eso es lo que él me decía) en pequeños detalles que lo exasperaban, y es que cuando uno se mira hacia dentro y ve la luz de lo que puede llegar a ser se ciega tanto que quedan dos caminos: huir de uno mismo o buscarse deseperadamente.
Cambió su destino, volvió a casa pero ya no era el mismo. Luchar desde dentro con la realidad es agotador y ,a veces se puede, y otras no. Además el miedo a la soledad es una lacra insalvable.
Un día comiendo a solas con él( y compartiendo crisis) le pregunté ¿la amas? y me dijo que no a los pocos segundos. También añadió que la quería muchísimo, que le había ayudado siempre y que le debía casi todo en la vida. Pero que no la amaba.
Lo entendí poque a mí me había pasado algo parecido sólo que para mí la única dueña de estar en este mundo de la manera en que soy he sido yo misma y no mi pareja.
Me sentí orgullosa de decenas de pequeñas confidencias que me hacía a diario y veía que mi amigo empezaba a abrir la puerta de su vida y a abandonar la ventana desde la que siempre parecía haberla mirado. Esa puerta tiene muchísimas llaves ,nosotros la abrimos de la manera más equivocada posible pero cada uno es dueño de sus errores . Alguna vez( cuando hablaba conmigo de como se sentía su alma, ya no lo hace) me daba las gracias por ayudarle a tener una visión diferente del mundo. Yo pensaba que este par de amigos íbamos de la mano pero...en eso fui yo la que me equivoqué y no él. Para mí, ir de la mano es sentir que alguien ha entrado en tu vida para siempre y no de manera provisional dependiendo de un destino un otro porque la distancia real sólo existe en nuetra cabeza y en nuestra voluntad.
Pasaban las semanas ( y como no soy estúpida) me daba cuenta de que mi queridísimo amigo cada día se alejaba más de la puerta y volvía despacio a la ventana. Quizás el miedo a los vientos que nos hacen libres lo paralizó o quizás lo paralizó el no poder controlar sus propios miedos. Yo sinceramente pienso que le dio miedo campanilla y aún más Nuncajamás. Y una mañana definitivamente dejó de buscar en el camino de las estrellas y se aferró a la ventana, con cristales dobles...para volver a mirar la vida como lo hacía antes de su crisis.
Encontró un hogar al que volver, las risas de dos pequeños motivos y el calor en lo que antes ( al parecer) había sido frío. Encontró a Wendy.
Hoy campanilla lo observa desde la distancia(aunque realmente no entiende nada de lo que pasa) y no quiere contarle que existen los mañanas y que las heridas siempre, siempre dejan cicatrices. De vez en cuando, esta pequeña hada se siente frustrada y derrama polvo de sus alas porque siente miedo de que Wendy vuelva a ahogar al que hace meses fue un fugaz Peter Pan.
Y el caso es que todo ha vuelto a su origen( a lo que sembró la semilla del desastre, el respirar sólo por las manos de Wendy), no existe nada ni nadie más allá de lo que celosamente guarda esa nueva ventana y pienso¿ no volverán a dañarlo terriblemente de nuevo y de manera permanente cuando el tiempo saque de nuevo la verdadera esencia de cada uno.?
Campanilla es , ante todo, observadora y no se atreve a decirle a su amigo muchas veces lo que piensa...Quizás entienda que no deba hacerlo pero ¿cómo podemos cambiar tanto y volver tan rápido a aquello que nos llevó al abismo? Recuerdo cuando decíamos eso de dónde encontraremos nuestra isla desierta, yo soy tenaz y sigo buscando, él no sé pero dudo mucho que en su fría ciudad se puedan encontrar paraísos
Ten cuidado con el abismo siempre nos acecha y es bueno cuidar de las manos que pueden cogernos antes de volver a descender a los infiernos.

Solofantasia