madre mía no tengo perdón por tener mi blog tan abandonado pero es que últimamente los virus se ceban con mi ordenador y en le trabajo casi nunca hay tiempo.
Quiero hablar en esta ocasión sobre las mujeres, supongo que porque últimamente en mi trabajo hay una que me está tocando bastante las narices. Ese tipo de chicas que yo llamo sexualmente dependientes. ¡ Me tiene harta! Yo soy una persona bastante discreta si me salgo de mi grupo habitual de amigos, quiero decir que prefiero no ser nunca el centro de atención a menos que sea totalmente necesario. Bueno pues ni así una se libra de los aguijonazos de ese tipo de mujeres.
Os la describiré.¿ no os habéis encontrado nunca con ese tipo de chicas que necesitan demostrarle continuamente a las demás que ellas se llevan de calle al gallo más atractivo del corral? Pues esa es mi compañera. Ella llega al trabajo; analiza quién está en la sala de descanso; ataca y tontea si es una gallo de su agrado. A mi eso plín ,sinceramente, pero es que últimamanete creo que tiene la sensación de que esta ilustre gallina ( o sea yo) tiene la intención de quitarle su plumíferoreinado. ¡Qué lástima! Me encantaría decirle que esa no es para nada mi intención, que a diferencia de ellas los chicos se sientan a mi lado y no yo a su lado; me gustaria explicarle que yo le regalo todos los gallos del corral pues no me producen el más mínimo interés y quisiera también explicarle que no gastase tanta energía en resfregarse con quien ella considera que es más que mi amigo cuando yo estoy delante porque eso a mí me es indiferente. Si acaso sus frustadoscoqueteos sólo son pasto que alimenta mis líneas en el blogpara reírme un poco de ella.
Lo siento mucho pero, llegado el caso,prefiero el coqueteo decimonónico que lleva al mismo sitio, que sacarme una teta para que me miren, básicamente nunca he tenido esa necesidad...