Es domingo... no me gustan los domingos porque la calma de las horas deja demasiado hueco al pensamiento. Es domingo y los relojes avanzan despacio hacia una final o un camino desconocido porque en domingo todo es posible. Es domingo y se anuncia un día perentorio, importante...Echo de menos algunas cosas ¿para qué ocultarlo? pero esas cosa se convierten en mis fantasmas cuando descanso tranquila en las mañanas de estío.
Hace un calor sofocante lejos del mar...¡cómo echo de menos mi mar de invierno! El verano , esa lengua de fuego que todo lo vulgariza, se ceba especialmente con el mar cuando una horda playera invade la arena que espera le caliente el alma lo suficiente como para aguantar hasta elpróximo veranopero las estaciones no son más que ciclos climáticos porque el verano puede sorprendernos en enero sin estar preparados para ellos.
Hoy es invierno en mi mañana, un invierno glacial pero relajante...
es complicado huir del verano en esta casa porque las risas constantes de las niñas provocan un calor cotidiano.
Es domingo e invierno y no puedo decir nada más. Sólo una...echo de menos tántas cosas