Bueno…como no todo en el trabajo es malo lo que hoy ha pasado bien se merece un post. No sé bien cómo ha ocurrido pero la verdad es que mis mejores compañeras han ido abandonando el instituto y me he quedado sólo con un grupo de amigos masculinos. ¡Al menos eso creía yo,jejeje! El caso es que somos una minipandi ( que palabra más horrorosa ) de cuatro coleguillas y yo. Cada uno está lleno de virtudes a su manera y son realmente diferentes: Paco representa para mí el equilibrio y la lealtad más absoluta; Efrén es un magnífico compañero de juegos y de ese tipo de personas que cuando está cerca y te sonríe siempre te hace sentir como en casa; Antonio es mi amigo ( nada más ni nada menos) y tiene la brillante virtud de hacerme siempre reír con miles de ocurrencias diarias( le quiero un montón); Roberto ¿qué deciros de él? Si lo hubiese conocido hace 15 años (por mucho que él se empeñe en decirme que no me habría fijado en él) o si mis circunstancias y las suyas fuesen otras, habría sido el hombre de mi vida, ese con el que compartir el resto de los días y me consta que hubiésemos sido afortunados, somos Física y Química. Pues con esta pandilla me relaciono a diario y me divierto y río muchísimo.

Hoy , en nuestro descanso diario, habíamos coincidido los cinco cerca, a veces no es posible y no sé cómo ( bueno si lo sé pero eso merece post aparte) ha salido el tema de la depilación. De manera más o menos sería hemos ocupado 20´de nuestro tiempo hablando de los diferentes modos de hacer desaparecer el horroroso bello que cubre el cuerpo y después de alguna que otra duda sobre la técnica de abrasión láser que hace desaparecer esas pequeñas manchas oscuras de la piel. Después de un rato me he parado y me he dicho, ¡Vaya ¡ mira que echo de menos este año una chica con la que compartir confidencias pero…si se me están amariconando. Según teoría de R. es que no quieren que me sienta sola pero para mí que estos dominaban sospechosamente el tema, jejeje. Yo que a veces me quejo de que me tratan como a un tío y que cualquier día me veo hablando de chicas , fútbol y motos (todo ello mezclado o por separado) no sé muy bien ya qué pensar. ¿Estaré ejerciendo una mala influencia sobre mis mosqueteros o? ¿Existía una cierta predisposición femenina en sus corazones?

Así que ya veis chicas, mis machitos ibéricos cada vez son más de canela y azúcar. ¡Uf!¡Qué ricura! Pero¿ dónde ha quedado el macho –man símbolo de la muy noble madre patria? ¿qué ha sido de aquel Alfredo Landa corriendo baboso detrás de las nórdicas que poblaban nuestras costas buscando el bulto, perdón…lujo tropical?

¡Ay! Tanta hormona masculina va a acabar soliviantando mis más morbosos pensamientos y es que cualquier excusa es válida para soñar en una tarde de otoño encerrada en mi despacho y estudiando oposiciones.