Hoy estoy muy nerviosa, de hecho voy a usar el blog para desahogarme y es que como me ha dicho esta mañana una compañera, esto sólo se quita llorando como una magdalena durante un buen rato. La verdad es que llevo un rato haciéndolo y aún no me siento mejor , así que voy a descargar mi rabia con el gran público.
Hoy ha sido un día terrible, de esos que uno desea que pasen rápido. Esta mañana he tenido un día nefasto en el trabajo. Cualquiera que me conozca y que lea este blog sabe que mi trabajo me necanta y me apasiona pero, a veces, como todo me pone al límite...
No era un buen día desde el principio por motivos personales pero se han precipitado aún más las cosas. El caso es que a cuarta hora estaba de guardia, eso significa que si falta un compañero debes meterte con sus alumnos o echar una mano en lo que haga falta. Una compañera ( que es incapaz de hacer este trabajo) tiene la costumbre de expulsar a los niños que le molestan y echarle el problema al profesor de guardia y esta mañana ha sido uno de tantos. El niño en cuestión es un enano de trece años que no llega ni al hombro de mi triste 1, 63 pero con una mala leche que le desborda por doquier. Ya abajo se ha desbordado, ha empezado a dar patadas por todos sitios: radiadores, mesas, puertas, sillas...Terrible, era un espectáculo lamentable y confieso que nunca me acostumbro a esa falta de vergüenza. Naturalmente nosotros éramos el blanco de su ira así que hemos recibido toda clase de piropos. Normalmente, casi siempre, me da igual pero hoy no sé...me ha afectado demasiado, así que en el segundo recreo casi no podía contener las lágrimas que me he tenido que tragar a solas porque no estaban por allí ninguno de mis incondicionales...Me tranquilizo y subo a otra clase, de repente después de 15 minutos entran dos alumnos impresentables, les pregunto que de dónde vienen y me dicen que del servicio , les pregunto de nuevo que si tienen problemas de próstata pues ha sido un rato largo y les pongo un parte grave por desaparecer a su antojo , sobre todo, porque durante ese rato son mi responsabilidad. El show ha empezado después de eso. Uno de ellos dice que se va de clase y yo se lo prohibo. Me dice que de todas maneras se larga, me voy hacia la puerta y se pone a sólo unos centímetros de mí con la mano levantada amenazándome con golpearme, yo le desafío a que lo haga y él me vuleve a amenazar y me dice que no tiene ningún inconveniente en pegarme. No lo dudo y durante unos segundos deseo que baje la mano pues si me llega a golpear hubiese sido el único modo de denunciarle.
Me pongo a dar clase con el pomo dela puerta en la mano para impedir que salga mientras el energúmeno se queda a mi lado en tono desafiante hasta que a los diez minutos se cansa y se sienta. Pulso superado pero el desgaste emocional es enorme. al bajar me encuentro a una compañera y amiga que me conoce bien y bueno...al verme con lágrimas en los ojos me pregunta qué sucede, le cuento el numerito y me anima. Siempre me apoya y me admira pero en ese momento la tensión me salía por la garganta.
No sé, ayer mismo estaba en el pasillo consolando a una alumna que padece bulimia y que lloraba desconsolada tras romper con su novio y hoy estoy metida en este problema. Me enacanta lo que hago, adoro mi trabajo por encima de todo pero hoy me ha superado. Me desvivo por mis alumnos y ellos me adoran. Tras años de trabajo he encontrado ese punto perfecto entre dureza y dulzura que necesita el trato con adolescentes pero es agotador.
Probablemente mañana estaré más tranquila, me ducharé, charlaré un rato con mi dulce amigo Efrén y cargaré las pilas pero...me temo que hoy además me he sentido por primera vez indefensa. Seguramente se le expulsará varios días pero volverá ufano después de unas breves "vacaciones"
Siento dar el coñazo era simplemente un pequeño desahogo