Parece que las cosas poco a poco vuelven a la normalidad. Para mí septiembre es como el mismísimo enero. Es el mes en que todo vuelve a empezar...Este año es extraño, dejo mi condición de interina y entro en el mundo de los funcionarios. Para ello doy carpetazo a seis años de mi vida.

He pasado mas de un lustro trabajando en el mismo centro educativo que ahora dejo por decisión personal, supongo que una vida no es más que la suma de muchos ciclos y éste para mí ha terminado. Tras esas puertas dejo muchas cosas no sólo trabajo. He crecido como profesional y como ser humano, he aprendido lecciones durísimas que , sin embargo, son necesarias para caminar más firme y con más cuidado.

Dejo en esas aulas muchas risas, muchísimas, muchas horas de esfuerzo, de dudas, de miedos, de sorpresas, de amistad y de amor...Si tuviese que decir qué es todo lo que me llevo dentro sería demasiado. Sólo sé que la persona que entró es muy diferente a la que hoy se va a empezar un nuevo camino profesional. A pesar de todo lo bueno y lo malo parto ( como decía Machado ) ligera de equipaje y si acaso arrastro un corazón maduro, algo más duro, un brevísimo puñado de amigos que quizás acaben convirtiéndose en niebla y una pequeña punzada en el alma.

"Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo, ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar."