En esta estantería de madera barnizada
en que hoy coloco lo que fuimos
hay un millón de estantes no clasificados
que desequilibran la batalla de recuerdos.
En algunas coloco las palabras que me hirieron,
en otras las que te hirieron,
justo al lado descansan mis labios
frente a los ojos que ya no te miran.
Estas manos que no aprendieron nunca a acariciar,
ahí están ,cubiertas de polvo
como el monumento a un dictador derrotado.
Y por los surcos que la carcoma dejaba
se resbalaron sin darnos cuentas las sonrisas sinceras
los “siempre a tu lado”,
los momentos amables de silencios pactados.
Al fondo, en el lugar más frío y húmedo
un millón de palabras bonitas,
acumuladas entre viejos versos y libros,
huyendo de los diccionarios de las mentiras
que un día ambos publicamos.
Esther

olaa, me encanto el testo, sencillamente me siento identificado con el..´
que tengas un buen dia un beso
Las partes de una historia organizadas en recuerdos, unos buenos y otros dolorosos. Duele cuando algo termina, pero el tiempo trae el olvido. Un beso!!
Me ha gustado tu metafórica y poética estantería.
Saludos.
Realmente precioso, una manera dulce de describir algo amargo.
Precioso poema!!
Buena noche
escribes genial. los recuerdos son nuestros personales fantasmas...
gracias por acercarte a mi rincon.
un beso!
Hay algunos recuerdos que ni el plumero los elimina...